Creamos la atmósfera adecuada para que las personas, a través de la música, resuenen entre ellas

Son sesiones en pequeño grupo de 6-12 personas que realizamos de forma puntual. Pueden trabajarse con más de un profesional músico-terapeuta en función de las necesidades metodológicas y del número de personas de la sesión.

Llevados por la música, tienen por objetivo predisponernos a conectar con lo que sentimos huyendo de la siempre justificadora razón.

La música nos sirve como ancla para conectar fácilmente con las personas que tenemos alrededor y poder hacer caer límites que tenemos a la hora de relacionarnos.

Nos sirve para empoderarnos y vernos a nosotros mismos como una parte única y necesaria dentro del grupo.

Son sesiones donde trabajamos herramientas que nos pueden acompañar y ayudar a aprender a conectar más con nuestras emociones y para conectar más con lo que realmente buscamos, sentimos y necesitamos. Estas sesiones son ideales para intercalar con un proceso individual de acompañamiento, aunque también pueden hacerse de forma aislada.